Capitulo 01: Departamento de guerra

El estruendo todavía resonaba en los oídos de Steve. El eco de explosiones y vidrios rotos parecía grabado en la memoria de cada músculo de su cuerpo. Habían ganado la pelea -o eso se decía-, pero la Torre Stark no había salido ilesa. Una buena parte del costado este estaba chamuscado, varias ventanas habían volado, y el lobby parecía más un campo de batalla que la elegante entrada que solía impresionar a cualquier visitante.

Tony se quitó el casco de Iron Man con un chasquido metálico y lo lanzó contra el suelo de mármol agrietado. Estaba cubierto de sudor, con el traje lleno de marcas de golpes y hollín.

-Genial -dijo con sarcasmo-. Otro martes cualquiera en la vida de los Vengadores.

Steve, todavía sujetando su escudo con firmeza, le lanzó una mirada seria. -No fue un simple martes, Stark. Esta pelea pudo costarnos la vida.

-Oh, sí, claro, papá regañón en acción -replicó Tony con una sonrisa cansada-. ¿Qué quieres que haga? ¿Que les pida a los villanos que no lancen cohetes a mi edificio porque cuesta caro arreglarlo?

Natasha, que venía caminando con un corte en la ceja y la chaqueta desgarrada, bufó con diversión. -Dejen de pelear, niños. Lo importante es que estamos vivos. Bueno... vivos y sin casa.

Eso hizo que Steve levantara la cabeza. -¿Sin casa?

Bruce se quitó las gafas, cubiertas de polvo, y las limpió con un pedazo de tela. -La estructura está comprometida. J.A.R.V.I.S. recomienda una remodelación completa del piso residencial.

Tony levantó las manos, indignado. -¡Perfecto! Otro gasto millonario. ¿Saben cuánto cuesta reformar un edificio de esta magnitud?

Natasha sonrió, demasiado tranquila. -Mucho menos que tu ego, Stark.

Sam se acercó, con un ala dañada colgando a un costado. -Entonces, ¿qué hacemos? ¿Dónde dormimos?

Todos se miraron entre sí. La respuesta llegó de Natasha, como si llevara rato guardándola solo para disfrutar del momento. -Ya lo pensé. Todos se dispersan. Cada quien consigue alojamiento temporal. Yo ya tengo un par de contactos que me deben favores. Bruce puede quedarse en el laboratorio de investigación en Brooklyn. Thor dijo que se iba a Asgard. Y... bueno...

Se giró lentamente hacia Tony y Steve, disfrutando como gata con un ratón acorralado. -Ustedes dos, chicos de oro, tienen un pequeño departamento disponible en Manhattan.

Tony arqueó una ceja. -¿Un departamento? Natasha, cariño, yo no me quedo en un agujero de ratas cuando podría alquilar un penthouse en cinco minutos.

-Sí, Stark, pero el penthouse más cercano tiene los ventanales blindados destrozados, ¿recuerdas? -replicó ella con una sonrisa-. Y lo único que quedó en pie y disponible para que los dos puedan quedarse... es un departamento pequeño que un agente me consiguió.

Steve frunció el ceño. -¿Los dos?

-Exacto -Natasha cruzó los brazos, divertida-. Van a compartir.

El silencio fue tan largo que hasta Sam se rio entre dientes.

-Esto va a ser bueno -dijo, dándole un golpecito en la espalda a Steve mientras pasaba.